«

»

ene 14 2010

Thor y su comportamiento

festes-131

La imagen de la entrada muestra una fotografia de Thor, mi perro. Es un perrito de tamaño pequeño y, cuando era joven, me empeñé en que su nombre sonara fuerte y demostrara fiereza. Afortunadamente, no hay nada más lejos de la realidad que la relación entre el dios del trueno y el bueno de Thor… basta con decir que corre a esconderse bajo mi silla tan pronto como escucha un pequeño ruido.

Hace poco el carácter de Thor cambió, el animal se movía menos, no se nos subía encima nuestro para lamernos (algo que odio pero que no he conseguido evitar), estaba triste y, ni siquiera cuando lo sacábamos a pasear se alegraba en exceso. Al día siguiente se levantó sin poder apoyar su pata posterior izquierda y, a partir de este momento pudimos hacernos una idea de qué le ocurría.

Después de acariciarlo durante un ratito, me permitió que le pusiera las manos encima y, ante la palpación de la última vertebra lumbar mostraba una actitud defensiva y signos evidentes de dolor. Cuando le flexionaba la cadera izquierda, el animal se movía para adaptarse a la nueva situación y evitar el dolor.

Después de un tratamiento con neurodinámica, conseguimos una mejoría (al menos no cojeaba), pero durante unas semanas ha continuado estando triste y más quieto de lo habitual.

Para mi, es evidente que el comportamiento de Thor cambió debido a su situación (ahora mismo vuelve a subirsenos encima para lamernos todos los días), mostrando un comportamiento de enfermedad que nos permitió darnos cuenta de su situación.

Nosotros, los humanos, también mostramos los comportamientos de enfermedad, de manera que otras personas se perciben de ello. Este comportamiento nos dice la manera en que se vive la situación patológica, dandonos a entender la importancia que se le otorga a dicha alteración, así pues, hay gente que después de un esguince evita durante el máximo tiempo posible el apoyo y otros a los que se les debe indicar que deben bajar su nivel de actividad, evidenciando así la diferente interpretación de los hechos en uno u otro caso. Por último, debo indicar que en este hecho influyen no solamente, los factores físicos, sino también experiencias anteriores, creencias, relaciones con los demás…

Otro día seguiremos hablando de Thor.

Acerca del autor

Arturo

Fisioterapeuta

Enlace permanente a este artículo: http://www.arturosuch.com/movimentisalut/thor-y-su-comportamiento/

Un ping

  1. ¿Es mi perro el de Pavlov? » Moviment i Salut

    [...] el pasado sábado, sí, el día de Noche Vieja me pregunto sin parar hasta qué punto Thor, al que alguno de vosotros ya conoceréis, actúa de manera condicionada cuando nos acostamos y, por tanto, lo encerramos en la [...]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *