Poco antes de las vacaciones de verano tuve un paciente, al que le gusta especialmente entender qué le está pasando. Hablando sobre su problema, me planteó una cuestión que explicó perfectamente en su blog Arturo Goicoechea. En una ocasión, yendo de acompañante en un coche, el paciente sintió un mareo que describió como tremendo, pero …
