Ante el dolor, nuestro cuerpo reacciona, como ya sabéis cambiando el patrón de activación de nuestros músculos, haciendo que los estabilizadores sean menos eficaces y que los movilizadores intenten suplir su función aumentando su contracción.
Parece que esta alteración sirve, en un primer momento, para limitar el movimiento y proteger así al cuerpo. Sin embargo, con el paso del tiempo y la aparición de conductas anómalas como la evitación del movimiento por miedo al dolor, este patrón se perpetúa: existen evidencias de una disminución de la movilidad cuando hay dolor o después de éste.
Como el dolor hace que inhibamos nuestras fibras estabilizadoras, los ejercicios de control del movimiento deben ser indoloros, sino estaremos nuevamente cayendo en la misma situación. Cuando el más mínimo movimiento durante los ejercicios es causa de dolor, deberemos buscar otros en los que se contraiga el músculo adecuado, de la manera adecuada, pero sin crear movimiento: de este modo evitaremos la situación dolorosa mientras continuamos mejorando el funcionamiento del sistema de control de movimiento.


2 comentarios
Manuel
10 diciembre 2011, a las 19:38 (UTC 1) Enlace a este comentario
Hola Arturo, me gusta tu blog y me motiva mucho. Nunca habia leido nada sobre el control neuromuscular y sobre la totalidad de las cosa que escribes.
Si no he entendido mal dices que se pueden relizar ejercicios de estabilización aun cuando no hayamos conseguido con un tratamiento adecuado eliminar el dolor. Creo que te refieres a relizar ejercicios isometricos que no sean doloros, ¿es así?
La verdad es que desconozco totalmente en que consiste el control neuromuscular y los ejercicios para reducar la musculatura estabilizadora. Me podrias orientar: libros, cursos, paginas web…
Hay todo un mundo por descubrir y estoy perdido
Muchas Gracias
Arturo
10 diciembre 2011, a las 23:19 (UTC 1) Enlace a este comentario
Hola Manuel,
los ejercicios de estabilización deben ser indoloros necesariamente. La fisiología de los pequeños músculos estabilizadores obliga a ello puesto que en presencia de dolor el músculo tiene tendencia a inhibirse, aumentando el problema.
La contracción de los músculos estabilizadores no genera movimiento, sino que lo controla. Sin embargo, la contracción no es isométrica, puesto que el músculo puede acortarse. Por ejemplo, en el caso del transverso del abdomen, se crea movimiento según se acortan sus fibras, pero éste no se transmite a la columna lumbar, puesto que de esto se encargan los largos músculos movilizadores, sino al abdomen.
Hay varios laboratorios que trabajan en estos aspectos, pero puedes mirar los de Motor Control (con Marc Comerford y Sara Mottram a la cabeza a la cabeza) o el trabajo de Shirley Sharman. También destaca el trabajo de Jull, Sterling y Fallah en columna cervical.
Saludos